Cristina y Dilma piden por la libertad de Lula al "desmoronarse" la acusación en su contra

"La acusación contra Lula se desmoronó; tiene que finalizar la persecución", manifestó Cristina. En tanto, Dilma aseguró: "El país, sus empresas y personas inocentes están siendo sacrificados por el ansia de poder de algunos jueces". En las últimas horas del domingo se conocieron mensajes que intercambiaba el juez Moro con los Fiscales de la causa para impedir que el lider del PT pudiera ser candidato y saliera de prisión.

 

La senadora y expresidenta Cristina Fernández de Kirchner demandó la libertad y el fin de la persecución del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al aludir a las conversaciones privadas entre el exjuez Sergio Moro y el fiscal de la Operación Lava Jato, Deltan Dallagnol, que revelaría una persecución contra el exjefe de Estado.

La legisladora argentina enmarcó en una "guerra mediática-judicial contra los líderes de la oposición en América Latina" el direccionamiento de la investigación Lava Jato para terminar con las aspiraciones presidenciales de Lula, que figuraba primero en las encuestas de cara a las elecciones generales de octubre hasta que fue inhabilitado por el Tribunal Superior Electoral.

Por su parte, la expresidenta brasileña Dilma Rousseff criticó este lunes a los jueces y procuradores brasileños que en su opinión están acabando con el país, en referencia al juez Sérgio Moro y a los investigadores de la Operación Lava Jato.

"El país, sus empresas y personas inocentes (el expresidente Lula) están siendo sacrificados por el ansia de poder y gloria de algunos jueces y de un grupo de procuradores", escribió la exmandataria izquierdista en su cuenta de la red social Twitter.



El 9 de junio, Rousseff ya había criticado los procesos "corrompidos por el fraude" de la Operación Lava Jato, que en su opinión deberían traer consigo la "libertad inmediata" del expresidente Lula.

Cabe recordar que el medio digital The Intercept Brasil publicó el domingo conversaciones privadas en la plataforma Telegram, registradas entre 2015 y 2018 entre Moro y Dallagnol y entre el procurador y sus colegas fiscales, para preparar la denuncia contra Lula que terminaría con el expresidente en la cárcel.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula consideró que los mensajes son la prueba de la farsa judicial montada para culpar al expresidente y apartarlo de la carrera presidencial, y dijo que estas nuevas informaciones deben servir para anular la condena.

Lula cumple desde abril del año pasado una condena de ocho años y diez meses de cárcel por delitos de corrupción y lavado de dinero, pero al haber cumplido ya un sexto de su condena podría pasar a régimen semiabierto en los próximos meses.

No obstante, el exmandatario tiene pendientes otros procesos que si acabaran convirtiéndose en nuevas condenas prolongarían su tiempo en prisión.

Moro es en la actualidad el ministro de Justicia del actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, lo que según el PT fue una recompensa por haber facilitado el camino a la presidencia del líder de ultraderecha.

 

Los siguientes son puntos clave de la filtración entre Moro y Dallagnol

Dudas sobre el tríplex

En septiembre de 2016, el fiscal Deltan Dallagnol compartió con otros fiscales sus dudas acerca de una acusación que estaba a punto de formalizar contra Lula por supuestamente haber recibido un departamento de parte de constructoras que serían recompensadas con contratos con Petrobras. “Dirán que estamos acusando con base a una noticia en un diario y con indicios débiles... entonces es un ítem que debe estar bien sustentado. Fuera de ese ítem, hasta ahora tengo dudas de la vinculación entre Petrobras y el enriquecimiento, y después que me hablaron estoy con recelo de la historia del depto... Son puntos en los que tenemos que tener las respuestas claras en la punta de la lengua”, se lee en uno de los mensajes. Un día después, Dallagnol se emocionaría al leer un reportaje de 2010 donde se apuntaba que Lula era dueño de dicho inmueble. Aquí los mensajes del fiscal a los fiscales:

23:05:11 – ¿Sabemos cuál es la fuente de la nota? ¿No vale preguntarle a la reportera, Tatianah Farah, cuál es su fuente?

23:05:29 – Creo que vale. Informalmente, si ella estuviese de acuerdo, es posible escucharla.

23:05:58 – Porque si él (Lula) ya era dueño del tríplex...la nota es excitante, pero si convertimos esto en un testimonio puede ser mejor.

Coordinación entre juez y fiscales

En una conversación, el juez Sergio Moro le sugiere a Dallagnol contactar a una fuente para indagar en un caso contra Lula. “Aparentemente la persona estaría dispuesta a prestar información. Te la estoy enviando. La fuente es seria”, escribió el magistrado.

“¡¡Gracias!! Contactaremos”, responde Dallagnol.

“Serían decenas de inmuebles”, agrega Moro.

Dallagnol le explica después que llamó a la fuente pero que ésta no quiso hablar.

“Estoy pensando en hacer una intimación oficial (a la fuente), incluso basada en noticia apócrifa”, comenta Dallagnol.

“Mejor formalizar, entonces”, escribe Moro.

 

 

 
   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  <script type="text/javascript">

var _gaq = _gaq || [];
_gaq.push(['_setAccount', 'UA-16873126-1']);
_gaq.push(['_trackPageview']);

(function() {
var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text/javascript'; ga.async = true;
ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 'https://ssl' : 'http://www') + '.google-analytics.com/ga.js';
var s = document.getElementsByTagName('script')[0]; s.parentNode.insertBefore(ga, s);
})();

</script>

  googlea5ed8c6199e1c16d.html